
Fernanda y Alexandra son dos personas muy distintas, ninguna puede estar en el mismo lugar que la otra, es imposible, cuando una sale, la otra tiene que entrar quiera o no.
Fernanda es la más agresiva, ella sale cuando quiera dejando a Alexandra atrapada en su propio cuerpo. Fernanda puede salir sin ningun problema, sin embargo, Alexandra no. Alexandra es débil, tímida e ingenua, Fernanda, por supuesto no. Cuando Alexandra sale es solo porque Fernanda esta cansada y muy débil para luchar contra su otra mitad. Alexandra no sabe lo que le pasa, de un momento a otro todo cambió, no sabe cuando Fernanda se apoderó de ella, quiere eliminarla de su vida porque le hace mucho daño a los de su alrededor, Fernanda es muy peligrosa.
Alexandra esta asustada, le ha pedido muchas veces que se vaya y la deje vivir en paz, Fernanda solo responde que la esta protegiendo, que esta protegiendo a ambas.
- Yo… no lo entiendo, sal de una vez de mi, ¡DEJAME EN PAZ!
- Me temo que eso no es posible Alexandrita - sonreía Fernanda malévolamente.
- ¿Qué es lo que quieres? ¿Por qué haces esto?
- Solo nos estoy protegiendo, por mucho tiempo tu no haz sido capaz de eso… tú me haz creado. Yo he nacido de tus miedos, de tus inseguridades… Alexandra, somos una sola persona.
- No… - dijo Alexandra temblando – Creo que me he vuelto loca, estoy hablando conmigo misma…
- No, no lo estas, yo soy real, vivo en ti, como te habrás dado cuenta, salgo cuando quiero… porque soy fuerte y tu no, porque yo he tenido que existir para que te hagas notar, para que no seas la estupida del rincón que hace que todos se burlen de ella, para que nadie mas te pise, ni te humille…para que nadie nunca mas nos haga daño. Yo nos cuidare – sonrió e inmediatamente su mirada se intensifico - en tanto cierres la maldita boca y dejes de quejarte por todo, solo me causas jaqueca.
- Me estas metiendo en serios problemas… nos estas hundiendo… por favor, para…
- ¡NO! Si yo desaparezco volverás a ser la misma tonta de siempre, y no lo voy a permitir ¿me oíste?
- Tú no puedes hacer con mi cuerpo lo que quieras, yo domino mi mente y te voy a eliminar de ahí.
- Inténtalo – hizo una sonrisa torcida.
Al cabo de un rato, alguien entró en la habitación.
- Ale, que bueno que estas aquí, me haz tenido preocupado – dijo Nicholas mientras cerraba la puerta.
- Me haz atrapado – respondió Fernanda mientras sonreía triunfalmente.
Fernanda es la más agresiva, ella sale cuando quiera dejando a Alexandra atrapada en su propio cuerpo. Fernanda puede salir sin ningun problema, sin embargo, Alexandra no. Alexandra es débil, tímida e ingenua, Fernanda, por supuesto no. Cuando Alexandra sale es solo porque Fernanda esta cansada y muy débil para luchar contra su otra mitad. Alexandra no sabe lo que le pasa, de un momento a otro todo cambió, no sabe cuando Fernanda se apoderó de ella, quiere eliminarla de su vida porque le hace mucho daño a los de su alrededor, Fernanda es muy peligrosa.
Alexandra esta asustada, le ha pedido muchas veces que se vaya y la deje vivir en paz, Fernanda solo responde que la esta protegiendo, que esta protegiendo a ambas.
- Yo… no lo entiendo, sal de una vez de mi, ¡DEJAME EN PAZ!
- Me temo que eso no es posible Alexandrita - sonreía Fernanda malévolamente.
- ¿Qué es lo que quieres? ¿Por qué haces esto?
- Solo nos estoy protegiendo, por mucho tiempo tu no haz sido capaz de eso… tú me haz creado. Yo he nacido de tus miedos, de tus inseguridades… Alexandra, somos una sola persona.
- No… - dijo Alexandra temblando – Creo que me he vuelto loca, estoy hablando conmigo misma…
- No, no lo estas, yo soy real, vivo en ti, como te habrás dado cuenta, salgo cuando quiero… porque soy fuerte y tu no, porque yo he tenido que existir para que te hagas notar, para que no seas la estupida del rincón que hace que todos se burlen de ella, para que nadie mas te pise, ni te humille…para que nadie nunca mas nos haga daño. Yo nos cuidare – sonrió e inmediatamente su mirada se intensifico - en tanto cierres la maldita boca y dejes de quejarte por todo, solo me causas jaqueca.
- Me estas metiendo en serios problemas… nos estas hundiendo… por favor, para…
- ¡NO! Si yo desaparezco volverás a ser la misma tonta de siempre, y no lo voy a permitir ¿me oíste?
- Tú no puedes hacer con mi cuerpo lo que quieras, yo domino mi mente y te voy a eliminar de ahí.
- Inténtalo – hizo una sonrisa torcida.
Al cabo de un rato, alguien entró en la habitación.
- Ale, que bueno que estas aquí, me haz tenido preocupado – dijo Nicholas mientras cerraba la puerta.
- Me haz atrapado – respondió Fernanda mientras sonreía triunfalmente.
2 comentarios:
Al parecer todos tienen su lado malo y es el que se refleja más, en mi caso es lo contrario, suelo ser dulce y no me doy cuenta que de un abrir y cerrar de ojos, soy peor de lo que creía, soy un tanto vengativa, solo un tanto.. pero muy dañina u_u , que cara.
Que andes bien Steph (:
un besotee :KK
mamame, odiame te da igual ♥
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