
Me detuve un momento pensando si eso era realmente lo que quería…
¿Por qué? – me dijo
- Porque es lo mejor, porque prefiero irme de aquí pensando que me quieres, a quedarme y darme cuenta que no es verdad.
- Quédate, por favor…
- ¿Me quieres?
- Solo quédate…
Me quedo, fue lo último que dije, al fin y al cabo, no era un gran esfuerzo, estaría con el y no había mas por qué preocuparme. Por lo menos no ahora.
Los días pasaban muy rápido cuando estaba con él. Aunque no lo podía ver el tiempo que me hubiese gustado, que importaba, cualquier segundo era perfecto y al día, mínimo me inventaba unas 10 historias para llamar su atención.
Me resultaba algo poco lógico tener que hacer eso, dado que el no requería de lo mismo para llamar la mía.
El sabia que cualquier cosa de el me cautivaba mas que otra cosa en el mundo.
Recuerdo que poco a poco me fue llevando fuera del contexto de su vida y yo hice hasta lo imposible para mantenerme adentro, vigente.
No podía ver a nadie mas si el estaba conmigo, sin embargo, me sentía tan poco atractiva cuando el giraba su mirada hacia otro cuerpo.
Tenia tanto y a la vez nada que darle…
¿Cómo alguien puede hacerte sentir tan feliz e infeliz a la vez?
¿Acaso puedes amar a alguien hasta el punto de olvidar quien eres?
Siento que perdí todo, siento que ya no tengo nada con que luchar, pero quizás si tengo el por qué.
Porque si consigo que el se quede conmigo eternamente, seria una buena excusa para el comienzo de algo que quiero por siempre, pero que se que terminara pronto.
No soy lo suficientemente estupida para creer que el aceptara mi oferta, pero al menos con eso lograré retenerlo mas tiempo del debido.
Es como si una fuerza misteriosa se hubiera apoderado de mis pensamientos, mis ideas, mi cerebro, mi cuerpo, todo, absolutamente todo.
Pero bueno, todo bien valdría la pena por conservar al único ser que logro hechizarme, que mas que amarme se dedico a dañarme, que reía mientras yo lloraba, que mientras mas deseaba que se quedara, se iba.
Pero que aun así, pese a sus diez mil defectos, no puedo dejar de amar.