miércoles, julio 8

You are not alone.


James:

Son las 2:00 am y se me dio por escribirte… Es raro que yo ande despierta tan tarde ¿verdad? Siempre te burlabas de que dormía con Karina (no con María Pía, porque ambos somos Karina corazón y no la copia barata)
Todo es demasiado raro ahora, no te imaginas cuanto me cuesta hacer las cosas, no es lo mismo sin tu ayuda… No hay quien me enseñe un poco de mate, quien me ayude a cargar mi bolso (aun cuando no pesa) quien me amarre los pasadores (aun no puedo creer que lo hiciste cuando te lo pedí) quien me diga: Srta. Uribe, ¿podría Ud. Comportarse? O un: Basta Stephanie, me harás colapsar; me hacías sentir tan especial. Porque… “¿como puede ser la magia de dos, cuando solo uno irradia de ella?” Me desarmaste con esa frase.
Cuando te convertías en un fastidio total y jamás entendías la palabra: detente ya.
Cuantas veces me hiciste enfadar, cuantas veces hice que sintieras furioso.
Las interminables noches… cuando me acomodaba en ti para poder descansar, la manera en que mi cuerpo encaja en el tuyo. Mi amor, siempre estuvimos destinados.
Soñaba contigo aun cuando no sabía quien eras, pero tu existencia me llenaba tanto; saber que tú me estabas esperando, saber que todo el tiempo valió la pena.
Así que decidí esperar a ese raro hombrecillo que interrumpía mis sueños.
Sin saber quien era, o que me esperaba con él, solo me detuve a analizar su rostro, grabarlo en mi memoria. Si algún día llegaba a encontrarlo, no quería perder esa gran y única oportunidad.
Entonces… te vi.
Y te reconocí como lo hubiera hecho a kilómetros de distancia, supe que eras tú. Lo supe por la rara forma que había adoptado mi cuerpo, por lo difícil que se me hacia respirar, y del nuevo y raro latido de mi corazón.
Desde aquel día todo, absolutamente todo, cambio dentro mío. Es como si algo nuevo hubiera entrado en mí ser y cambio todo lo que ya había en él.
La felicidad, no duro lo suficiente y oye, te extraño.
Quisiera saber como estas ahora, si aun tienes ese problema al momento de dormir, si tu madre ya acepto al perrito que llevaste a casa, y que me cuentas de la universidad? Supongo ahora, que ya estas ahí.
Ya no me quede nada mas que suponer las cosas, ya no estoy sincronizada con tu vida, y duele.
Duele saber que todo lo que construimos de pronto se vino abajo.
Duele aun mas el saber que me sigues amando, porque si, yo lo se aunque quieras aparentar lo contrario. Lo se aunque le comentes a todo el mundo lo mucho que la quieres a ella.
Te conozco tanto, como tú me conoces a mí.
No hemos cambiado ni un poco ¿a que no?
Prometimos ser siempre nosotros, y que jamás perderíamos nuestra esencia.
Lamento si me desvié un poco del camino, si intente ser alguien mas. Si perdí aquello que tanto te gustaba de mí. No se en que momento sucedió.
Las cosas cambian, suben, bajan, vienen y se van.
Pero dentro de nosotros, siempre habrá eso que nos unió desde el primer día.
Y sea donde sea, nos encontraremos, y voy amarte, otra vez.





* El nombre se mantiene reservado, por ello lo reemplazamos con: James.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tu historiaa ..
disculpa que sea tan metiche pero es que .. es demasiado identico a lo que me paso a mí; como quedamos, como desaparecimos, como desapareció.. ; wow! y todavia lo recuerdo, que masoquista .

Ese tema es una gran inspiración :)
te quedo más que super Stephanie!
que andes mejor que antes ñ_ñ